Qué es la lesión cerebral

Según la OMS (organización mundial de la salud) un AVC o Ictus es un conjunto de signos clínicos de desarrollo rápido de una perturbación focal de la función cerebral de origen vascular y de más de 24 horas de duración.

Se trata de una alteración transitoria o permanente en una determinada zona del SNC debido a una alteración de los vasos sanguíneos encefálicos. Dependiendo de la lesión podemos encontrar:

  • Ictus isquémico: la causa más común de Ictus es la obstrucción de una de las principales arterias cerebrales (media, posterior y anterior, en este orden) o de sus ramas perforantes  más pequeñas dirigidas a las partes más profundas del cerebro. Los ictus  del tronco del encéfalo  (corresponden a una enfermedad en las arterias vertebrales y en la basilar) son menos frecuentes.
  • Ictus hemorrágico: se da cuando existe una extravasación de sangre en el parénquima cerebral debido a una hemorragia. La hemorragia cerebral primaria esta ocasionada por una hemorragia en las porciones más profundas del cerebro y la hemorragia subaracnoidea esta ocasionada en el espacio subaracnoideo derivado de una rotura de un aneurisma situado en el poligimo de Willis  o en su proximidad.
  • Amenaza de  Ictus: las amenazas de Ictus engloban los AIT,  aneurismas rezumantes y el soplo carotideo asintomático.
  • Accidente isquémico transitorio: AIT (ataque isquémico transitorio): se trata de una alteración transitoria donde las manifestaciones clínicas no suelen durar más de 24 horas.

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MANIFESTACIONES CLINICAS DEL ICTUS

 

La principal característica de un paciente que ha tenido un ictus, y como consecuencia se ha instaurado una hemiplegia, pasa por la pérdida de movimiento voluntario asociado con una alteración del tono muscular, por la presencia de reacciones asociadas , alteración de la sensibilidad de todo el hemicuerpo afecto.

Las dificultades asociadas que imposibilitarán un desarrollo motor normalizado son:

  • Alteración del tono muscular
  • Reacciones asociadas
  • Pérdida o alteración  de la sensibilidad. Los pacientes que han sufrido un ICTUS pueden perder su habilidad de sentir cuando los tocan, o de sentir el dolor, la temperatura, o la posición. La falta de sensibilidad también puede entorpecer la habilidad de los pacientes de reconocer los objetos que sostienen y puede ser tan severa que hace que el paciente no reconozca su propia extremidad. Algunos pacientes sienten dolor, entumecimiento o sensaciones raras de hormigueo o picazón en las extremidades paralizadas o debilitadas, lo que se conoce como parestesia.
  • Perdida de movimiento selectivo
  • Perdida de reacciones de equilibrio
  • Comunicación. La afasia es un trastorno causado por lesiones en las partes del cerebro que controlan el lenguaje. Puede dificultar la lectura, la escritura y expresar lo que se desea decir. Existen cuatro tipos principales:

• Afasia expresiva: el paciente sabe lo que quiere decir, pero tiene dificultad para decirlo o escribirlo. • Afasia receptiva: se escucha la voz o puede leer un impreso, pero no le encuentra sentido a lo que lee o escucha. • Afasia anómica: tiene dificultad para usar las palabras correctas para describir objetos, los lugares o los eventos. • Afasia global: el paciente no puede hablar, entender lo que se le dice, leer o escribir.

  • Alteraciones de la vista.

• El nistagmo es un movimiento involuntario e incontrolable de los ojos. El movimiento puede ser horizontal, vertical, rotatorio, oblicuo o una combinación de estos • Diplopía: término utilizado para la visión doble, la percepción de dos imágenes de un único objeto. La imagen puede ser horizontal, vertical o diagonal.

  • Alteraciones cognitivas: Dos déficit bastante comunes que resultan de un Ictus son:

Anosognosia: una inhabilidad para aceptar la realidad de los deterioros físicos que resultan de la hemiplejia Heminegligencia: la pérdida de la habilidad para responder a objetos o estimulación sensorial en el lado afecto.